1. La adquisición de hábitos estables, fortaleciendo la voluntad: consolidar un hábito de estudio serio, es decir, diario y a hora fija.
2. La valoración del esfuerzo diario y constante: se trata de ayudarles a planificar su estudio de forma realista. Al finalizar su estudio, se evalúa su rendimiento respecto al plan previsto.
3. En definitiva, valorar el trabajo bien hecho: disfrutar estudiando.